Una visión que comenzó con una niña.
Desde 1893, una sencilla convicción ha impulsado generaciones de personas: llevar la Palabra de Dios a otros y darles la oportunidad de encontrarse con Jesús.
Todo comenzó con una conversación.
A los doce años, Helen Cadbury decidió seguir a Jesús. Poco después llevó su Biblia a la escuela y comenzó a leerla junto a una amiga.
Aquella experiencia se convirtió en una visión: invitar a otros estudiantes a leer personalmente la Palabra de Dios.
El resultado fue extraordinario. Helen y su amiga comenzaron a compartir la Biblia con sus compañeros, y decenas de estudiantes decidieron entregar su vida a Cristo.
Helen Cadbury: una idea sencilla, un legado extraordinario.
Helen era hija del presidente de Cadbury Chocolates. Su entusiasmo por el poder de la Palabra de Dios la llevó a organizar un grupo de jóvenes que quería compartir las Escrituras con sus amigos.
Las jóvenes cosieron bolsillos en sus vestidos para llevar pequeños Nuevos Testamentos. Así nació el nombre que identificaría al movimiento: The Pocket Testament League.
Los primeros miembros asumían un compromiso sencillo: leer diariamente una parte de la Biblia, orar y compartir su fe cuando surgiera la oportunidad.
«Si logramos que las personas lean el Libro por sí mismas, seguramente las llevará a Cristo».
— Helen CadburyUna misión que siguió creciendo.
La visión de Helen atravesó generaciones, guerras, continentes y profundas transformaciones culturales.
La organización toma forma.
Helen contrajo matrimonio con el evangelista Charles Alexander. En 1908, Alexander y el Dr. J. Wilbur Chapman organizaron oficialmente The Pocket Testament League en Filadelfia.
La misión llega a Europa.
La Liga abrió una oficina en Londres y comenzó una importante labor evangelística durante la Primera Guerra Mundial. Una campaña llegó a distribuir cientos de miles de Nuevos Testamentos entre soldados.
El Evangelio en los lugares de trabajo.
Los miembros formaron equipos en fábricas y oficinas, compartiendo el Evangelio con compañeros de trabajo y organizando estudios bíblicos. Durante la Gran Depresión también llevaron las Escrituras a trabajadores vinculados al Civilian Conservation Corps.
La misión durante la guerra.
La Segunda Guerra Mundial golpeó directamente a la organización. La sede internacional de Birmingham, Inglaterra, fue destruida por bombardeos en 1941. A pesar de ello, equipos de la Liga continuaron visitando campamentos militares y distribuyendo ediciones especiales del Nuevo Testamento.
De pequeños Nuevos Testamentos a millones de personas.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la Liga amplió significativamente su trabajo internacional. Se desarrollaron iniciativas en China, Japón, Corea y otras regiones de Asia. En Japón, los miembros llegaron a contribuir con millones de ejemplares del Evangelio.
Una historia que todavía podemos tocar.
Estos documentos y fotografías forman parte del legado histórico de The Pocket Testament League.
La tarjeta que representaba el compromiso de los primeros miembros.
La misión creciendo en nuevas generaciones.
Una organización construida por miles de personas.
La Palabra llegó incluso donde parecía imposible.
Durante las décadas de la Guerra Fría, la organización desarrolló iniciativas internacionales y juveniles para llevar el Evangelio a distintos países. En África se compartieron millones de Evangelios y, durante los años posteriores, también se realizaron esfuerzos para introducir Escrituras en la Unión Soviética.
Millones de Evangelios compartidos.
Durante la Guerra de Vietnam se distribuyeron aproximadamente dos millones y medio de Evangelios entre militares estadounidenses y población vietnamita.
La misión continuó utilizando acontecimientos culturales y deportivos como oportunidades para acercar la Palabra de Dios a las personas.
Volver al centro de la misión.
Al llegar el final del siglo XX, The Pocket Testament League enfrentó importantes cambios dentro del mundo de las misiones y el evangelismo.
La organización reconoció la necesidad de regresar a su esencia: invitar a las personas a encontrarse con Jesús mediante la sencilla y poderosa Palabra de Dios.
Ese regreso a sus raíces volvió a colocar el Evangelio en el centro de la misión.
Personas invitadas a encontrarse con Jesús.
Para 2018, 125 años después de aquella primera conversación de Helen con su amiga, la misión había invitado a aproximadamente 130 millones de personas a encontrarse con Jesús mediante la Palabra de Dios.
El mismo Evangelio. Un nuevo camino.
A finales de 2020, The Pocket Testament League lanzó la aplicación móvil READ CARRY SHARE®.
La aplicación nació para ayudar a los creyentes a compartir el Evangelio directamente desde sus teléfonos, en cualquier momento y lugar.
Lo que comenzó como una herramienta regional se expandió rápidamente a otros países, abriendo nuevas posibilidades para que personas de diferentes lugares pudieran leer el Evangelio de Juan en su propio idioma.
Una historia que continúa a través de personas.
Amamos a Jesús.
Porque Él nos amó primero y transformó nuestra manera de vivir.
Amamos la Palabra de Dios.
Creemos en el poder de las Escrituras para hablar al corazón de las personas.
Queremos que todos conozcan a Jesús.
Nuestra historia continúa cada vez que una persona comparte la Palabra con otra.
La historia comenzó con una persona. Puede continuar contigo.
Más de un siglo después, la esencia permanece: una persona, una oportunidad y la Palabra de Dios. Hoy tú también puedes formar parte de esta historia.
Sé parte de la misión